Turismo |
Bogotá Con aroma de café
Llegamos a la ciudad, pasamos por algunos percances, pero nuestro objetivo era llegar al concierto de la banda de rock más famosa de todos los tiempos “Iron Maiden”, ni siquiera nos imaginábamos que no alcanzaríamos a entrar después de 10 horas de espera, porque hubo sobre venta de boletos, pero tampoco nos imaginábamos lo que Bogotá podría ofrecernos al otro día. Empezamos la mañana en un lugar de ambiente acogedor y música con estilo, donde probamos uno de los platos típicos de Colombia, nos atendió un mesero tan amable que provocaba pedir más comida.
Sólo teníamos un día para conocer, visitamos el Museo del Oro, que tiene una de las más importantes colecciones de metalurgia prehispánica del mundo, donde se descubre la vida y las obras de antiguas ciudades de cacicazgos, cuyos gobernantes utilizaban grandes adornos de oro para reforzar su prestigio y hacer visible su autoridad, las piezas que más nos llamaron la atención fueron el pez alado y el poporo que utilizaban para mezclar la cal con la hoja de coca… fascinantes piezas, increíble lugar. El museo de Botero, con una colección de arte donada en el año 2000 por el mismo Fernando Botero, artista plástico colombiano, reconocido a nivel mundial por sus obras con imágenes voluminosas; posee además 85 obras internacionales que abarcan los principales movimientos artísticos de finales del siglo XIX con artistas como Reoir, Bonnart, Picasso, Miró, entre otros grandes de la pintura.
El patio de artesanías fue otra experiencia maravillosa, aprendimos que algunos bolsos, carteras, billeteras y zapatos de colores y formas preciosas tenían un significado valioso, porque estaban hechos con lo que ellos llaman Molas, pieza de arte con dibujos geométricos y zoomorfos con significados culturales y religiosos que las fabrican las mujeres Kunas o Cunas cada una con un diseño único, las realizan principalmente para adornar sus vestimentas y los artesanos se las compran. Adquirimos nuestros recuerdos de artesanías para traernos un pedacito de cultura, y de Colombia por supuesto su café exquisito y por el cual mi casa por las mañanas huela a Bogotá. |
Si me llevaran con los ojos vendados a un lugar donde se huela a café por donde quiera que pase, sabré que he regresado a Bogotá
Como turistas recorrimos a todo el sector de “La Candelaria” donde sin saber estábamos en uno de los puntos turísticos más visitados, donde la Plaza de Bolívar es el corazón de la ciudad, el piso está impresionantemente lleno de palomas que se mueven sólo para darte paso y la rodean edificios que representan varios estilos arquitectónicos de diferentes épocas, pareciera que se retrocediera en el tiempo y te da un ambiente especial que sólo se puede admirar.
La Casa de la Moneda, donde se exhiben la colección numismática, hace un recorrido por los hechos más importantes de la historia de Colombia a través de la moneda, desde la época precolombina hasta nuestros días, se observan las máquinas gigantescas para la realización de las mismas, incluso hay algunas que aún se utilizan para la fabricación de monedas pero sólo como demostración a alumnos de colegios y visitantes




