Noticias de Manabí:

Portoviejo, Manabí, Ecuador,

Opinión

EDITORIAL

El SOAT

Muchos aún se preguntan para qué sirve, en qué ayudará y desde cuándo, para ello, Panorama ha preparado un amplio reportaje para aclarar todas sus dudas y poner en práctica cada uno de sus beneficios. Algunos creen que se busca beneficiar a las aseguradoras, pero de eso, se encargará el tiempo de demostrar si fue efectiva la idea de crear el SOAT.

Es verdad que fue un gasto nuevo que no estaba contemplado en el presupuesto de las familias ecuatorianas, pero hagamos de cuenta que estamos invirtiendo el dinero y que estamos amparados en caso de algún accidente, porque cuando estos ocurren se necesita mucho dinero para atenderlos.

Este requisito obligatorio para quienes poseen vehículos, es una manera de estar protegidos y amparados en  casos de accidentes. Pero lo más importante es prevenir, así que usted puede empezar dando el ejemplo respetando las señales de tránsito, reduciendo la velocidad y, sobre todo, tomando todas las precauciones para cuidar su vida y la de los suyos.

Lo que se necesita es que haya resultados positivos de este proyecto que busca proteger a las víctimas de los accidentes, el SOAT deberá cumplir para lo que fue creado y que los dueños de vehículos vean que su dinero fue bien invertido. Reclame sus derechos cuando tenga que hacerlo  y haga cumplir la ley.

Lcda. Nancy Solórzano M
Directora

 


LA AGROINFLACIÓN EN EL ECUADOR

Econ. Ricardo Alarcón *

En los últimos 24 meses la estructura económica de América Latina presenta cambios en su potencial agrícola, pues el alza del costo del petróleo mas la demanda mundial de granos, como soya, maíz, trigo y cebada para el consumo de la población y para los denominados “biocombustibles” son causas para que el incremento de la inflación en el sector agrícola por los determinados factores externos.

El fenómeno mundial de especulación financiera y de bienes raíces, se traslada a la compra y  venta de “Conmodites” ya que si el mundo quiere alimentos, se especulara con ellos. Por tanto, para nadie de los mortales, es desconocido que el incremento de los costos genera inflación hasta en los grandes países, pues los derivados de los cereales son indispensables para otros productos de masivo consumo básico, un ejemplo de aquellos es el crecimiento del precio del pan, y pastas; por lo que para el caso de nuestro país la alternativa será mejorar la productividad y la calidad, entonces al reducirse los costos, el efecto en el nivel de precios será menor y en ello estimulara el consumo. También, es importante establecer que la falta de cadena de distribución y la especulación incidieron en el alza de los precios el año pasado.

Para el caso del petróleo, no nos olvidemos que sus derivados son la base para producir agroquímicos y sus precios se incrementan en un nivel directamente proporcional y, hoy el precio del crudo registra valores históricos sin precedentes, lo que ha incidido que el algunos casos los insumos agrícolas se incrementen hasta un 300% tanto en cultivos de ciclo corto hasta la en cadena productiva de animales, donde los herbicidas son los de mayor impacto. Por ejemplo, un litro de glisofato costaba $2,50, luego pasó a $7,50 y se prevee un valor de $11,00 así también mientras en el año 2007, una hectárea de cereal costaba $400,00 valor promedio, para el 2008 cuesta aproximadamente $1000, dándose una alza de 150% lo que de por si, no es normal.

Los productores asumen el riesgo pues el aumento de los precios de los productos agrícolas estimulan y justifican la inversión y por tanto se cultivan mas hectáreas a pesar de las inundaciones, habrá mayor producción, para muestra en el año 2007 se cultivaron cerca de 40.000 hectáreas y en el 2008 serán en el orden de 60.000. No olvidemos, estimados lectores, que el 60% de la población ecuatoriana vive en áreas rurales y suburbanas y se beneficia o s e perjudica directamente por la actividad agrícola ya que el Boom de la materia prima tiene para largo, así como el alza del precio del petróleo.

* Analista económico y vice-rector de la
Universidad Particular "San Gregorio" de Portoviejo


¿QUÉ TIENE DE MALO EL LIBRE COMERCIO?

Econ. Walter Andrade C.*

Poco a poco la idea que el comercio libre perjudica se va desvaneciendo. Lo practican con limitaciones cuestionables los países del primer mundo y ahora los que quieren salir de la pobreza también. El Presidente de Perú, por ejemplo, declaró hace dos semanas, que buscará un acuerdo comercial con China. Es más, se puso una fecha para firmarlo: Noviembre del 2008. Esta noticia, que podría pasar desapercibida, es realmente impactante, porque nos señala inequívocamente que un país subdesarrollado, como lo es Perú, con los problemas propios de la pobreza, ha resuelto jugar de igual a igual con el país que está haciendo temblar al mundo con los precios bajos: China. ¿Por qué lo ha hecho? Seguramente porque el gobierno peruano ha pensado que la línea más corta entre dos puntos es la línea recta. ¿Qué quiere decir esto? Que está probado en el mundo, en todos los continentes, que el país que quiere progresar tiene que abrir su economía y que una economía abierta es la vía más corta al bienestar de sus habitantes.

El modelo, entonces, que aplica el gobierno peruano actual para hacer crecer su economía, se basa en buscar oportunidades de negocio en los grandes mercados del mundo, tal cual lo han hecho otros países. Lo ha hecho Irlanda que hasta hace apenas 35 años era el país más pobre de Europa y hoy no sólo es el de mayor ingreso per capita de dicho continente, sino también, que es el mayor exportador de software del mundo. También lo hicieron los países del ex bloque soviético, especialmente Lituania y Estonia. Lo está haciendo Vietnam que está a punto de firmar un tratado de libre comercio con el que fue su peor enemigo: EE.UU. Y que decir de Corea, Singapur, Hong Kong. Y en nuestra América, que mejor ejemplo que Chile el país líder en la apertura de mercados y que ocupa los primeros puestos en la región cuando se trata de gestión de gobierno, competitividad, clima de negocios, conectividad, innovación, calidad de educación.

El gobierno peruano por tanto está siguiendo los buenos ejemplos. Es que no sólo está negociando con China sino que ya firmó   un tratado de libre comercio con EE.UU, con Canadá y Singapur. Está negociando uno con Mexico y con un país que tiene muchas diferencias: Chile. Como resultado de todo esto, el Perú es un “iman” para atraer inversiones, y lo principal: el nuevo clima de negocios le genera más ingresos al estado lo que le permite embarcarse en un proceso ininterrumpido de reducción de la pobreza.

De manera que el progreso de los países parece ir de la mano con  la apertura de los mercados. Pero no es abrir por abrir. Se necesita todo un clima de negocios que estimule la apertura y cree las condiciones para que las empresas locales tengan éxito. Y sobre todo,  como dijo el Presidente del Banco Central de Reserva del  Perú, “marginar la economía de la política y abrir el comercio e inversiones al mundo” Y él  sabe el porqué lo dice: Perú no ha parado de crecer en los últimos años

* Analista económico y apoderado general
del Banco Comercial de Manabí


LA AUTONOMÍA MANABITA

Lic. Tatiana Hidrovo de Briones*

El concepto de autonomìa està ìntimamente relacionado con el concepto de autogobierno y el de autarquìa. La autonomìa y el autogobierno se ejercen en un territorio especìfico y a travès de una institucionalidad. Pero, ¿què es un autogobierno? Es sin lugar a dudas  la potestad que tiene una sociedad de autonormarse, lo que quiere decir tener competencias legislativas, y ejercer la autoridad a travès de representantes democràticamente elegidos.

Dicho asì, en el Ecuador existen hoy tipos de autogobiernos autònomos, pues los consejos provinciales y las corporaciones municipales, se forman a partir de la designaciòn popular de sus autoridades, estàn capacitados para expedir ordenanzas, ejecutar acciones y decidir sobre còmo invertir sus recursos econòmicos. Sin embargo, no hay duda que se trata de entidades territoriales con un grado menor de autonomìa, y que a pesar de su existencia no opera en el Ecuador una verdadera descentralizaciòn porque las competencias y los recursos siguen siendo manejados desde el centro.

Coincidiendo con el anhelo de varias ciudades y provincias del paìs, el Gobierno Nacional a travès de SENPLADES, promoviò la idea de conformar regiones equiparables en tèrminos de territorio, poblaciòn, complementaridad ecològica y potencialidad econòmica, para que tras un proceso de desconcentraciòn, se conviertieran en regiones autònomas. Lo que se buscaba en esencia era lograr un equilibrio en el desarrollo territorial. El mapa propuesto planteaba la uniòn de varias provincias en sentido horizontal. El caso de Manabì era excepcional, por su caracterìstica de provincia – regiòn. Estas futuras regiones autònomas tendrìan competencias exclusivas, recursos y sobre todo claras potestades polìticas – legislativas. Sin embargo, esta propuesta fue resistida por los consejos provinciales. Un caso extraño es el de Manabì, cuyos empleados del Consejo Provincial se expresaron igualmente en contra, a pesar que el modelo favorecìa abiertamente a la provincia y fortalecerìa a su instituciòn.

La Asamblea Nacional Constituyente, no obstante, està encontrando una salida que respetando la existencia y pervivencia de las provincias, no impida que regiones como Manabì, o ciudades como Guayaquil y Quito, puedan convertirse en autonomìas de alto grado, a travès de un proceso polìticamente voluntario. Estas autonomìas implican no sòlo tener màs recursos econòmicos y decidir sobre ellos, sino asumir responsabilidades. No existiràn competencias a la carta, habràn competencias obligatorias con sus respectivos recursos. En sentido general, el Estado central le delegarìa a las autonomìas la mayor parte de las tareas sectoriales lo que significa que lo bueno y lo malo serà de ahì en adelante responsabilidad de los comprovincianos.

Mi posiciòn particular es que Manabì debe convertirse en regiòn autònoma. Trabajo para que se constitucionalice el modelo y quede la puerta abierta y serà cuestiòn de nosotros los manabitas el que por voluntad propia y atravès de un proceso, concretemos esa condiciòn.

La autonomìa no debe ser vista sòlo como una estructura institucional con potestades, sino como un sistema que en esencia permita que se mejore la condiciòn de vida de la gente, en este caso, de todos los manabitas. La autonomìa no puede replicar los defectos del centralismo, concentrando el desarrollo en las principales ciudades en detrimento de otras; o relegando al campo. Al ser un sistema debe diseñarse una sinergia entre los territorios y sus gobiernos: municipios y parroquias.

Por lo tanto, el gobierno autònomo debe ser en esencia la suma de todos ellos. Por otra parte, el punto clave de este nuevo autogobierno debe ser la representaciòn y participaciòn ciudadana, porque no podemos permitir que la autonomìa sea una incubadora de caciquillos ni de intereses polìticos particulares. Proponemos que los presupuestos sean aprobados de manera participativa y que la representaciòn asegure la presencia del Manabì rural, del campo, nuestra esencia.

La autonomìa se justifica no como un fin, sino como un instrumento de cambio profundo. Autonomìa para construir la equidad social y territorial, para construir un modelo sustentable de vida. Por lo expresado, añado con firmeza: ¡Me la juego por la autonomìa de Manabì¡

* Periodista y catedrática universitaria.
Master en Historia Andina

¡ No somos tan jodidos !

Lic. Ricardo de la Fuente*

Los chinos son chinos y punto. Los árabes son árabes y punto. Los negros de las tribus africanas son negros y los suecos, noruegos y finlandeses son blancos como la leche, y punto.

Los latinoamericanos no.

Nosotros somos una mezcolanza tremenda. Un coctel racial hecho con indios, negros, blancos de arriba, blancos de abajo, negros retintos o claretes, indios rojizos, paliduchos o morados, unos altos, otros bajos… en fin, hay de todo, como en botica. Por eso, no se puede generalizar y meternos a todos en un mismo saco.

No se puede decir, por ejemplo, que todos los colombianos son ladrones y narcotraficantes o que todos los brasileños son futbolistas y agrandados porque hacerlo, sería una falsedad, una generalización estúpida.

¿Qué se suele decir de los argentinos?. Que son vanidosos, arrogantes, pedantes y atorrantes. Que son insoportables, pesados, insufribles. Que les gusta hablar de sí mismos y que suelen suicidarse tirándose desde lo alto de su ego.

“Ah, no… tú eres un argentino diferente”, me han dicho infinidad de amigos, luego de contarme mil chistes de argentinos, unos buenos, (que yo también suelo contar), y otros gratuitamente ofensivos.

¿Por qué esta mala fama que arrastramos como un pecado original treinta millones de tipos y tipas?. Tiene su explicación.

Nosotros, los argentinos (¡ejem!), fuimos una gran nación. Un país libre, rico y abundante, donde nadie pasaba hambre y todo el mundo tenía trabajo, salud y educación. ¡Y qué educación!. Un sistema educativo basado en tres principios: era laica, gratuita y obligatoria y se impartía en miles y miles de escuelas públicas donde todos, absolutamente todos, recibían el mismo trato. La asistencia era OBLIGATORIA hasta sexto grado, sin pavas, huelgas ni barajos.

En las escuelas no había ricos ni pobres, todos vestíamos el mismo uniforme y teníamos que ir, así cayeran ladrillos calientes del cielo. El resultado fue una enorme clase media ilustrada, gente informada, deseosa de progresar y libre de complejos.

Las guerras de España y luego las dos mundiales, le trajeron prosperidad al país. Las exportaciones crecieron como nunca y además, inmigrantes, gentes de Europa que venían a hacer una nueva vida, lejos del hambre y deseosas de trabajar. Argentina llegó a ser la séptima potencia mundial y tomó gran distancia de los demás países latinoamericanos. Sólo México le hacía sombra.

Ese bienestar, sumado a los grandes éxitos en materia deportiva y cultural (el cine y las revistas mostraban su desarrollo a las naciones vecinas) creó una mezcla de admiración y cierta envidia cuando los argentinos de viaje hacían notar con orgullo su superioridad.

De ahí viene el problema.
Pues bien, a partir de las dictaduras de los setenta, el país entero se fue al carajo y con él, todos sus habitantes. Se perdió una guerra en Malvinas. La nación se declaró en quiebra y hubo bronca, saqueos, incendios, muertos. El desastre nacional de un país que había tocado fondo.

Como de allí para abajo no hay nada, no quedaba más remedio que levantarse, y ahora, Argentina se está levantando. Los hijos de la crisis ya no tienen de qué enorgullecerse y por eso, los argentinos se han vuelto humildes. Si, señor… ¡humildes!.

No lo digo yo, lo dicen cientos de ecuatorianos que han viajado en los últimos años y que bajaron del avión pensando que iban a encontrarse con un pueblo de salvajes fanáticos y no, fíjese usted, retornan sorprendidos diciendo “¡qué gente más amable! ¡Si hasta los taxistas tienen buena conversación!”.

Y bueno, che… ¿qué le vamos a hacer, viste?

* Periodista, escritor y catedrático universitario de la ULEAM

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