Opinión
Nuestras Oficinas
Oficinas y Redacción: Cdla. los Tamarindos 1era. etapa, frente a la puerta principal del colegio militar "Miguel Iturralde". |
Patrocinadores
| OPINIÓN - Fernando Macías P. |
|
|
|
INTEGRADOS
En el caso de Manta, una de esas variables es el aprovechamiento de las fortalezas más que la lamentación de las debilidades. Otra variable es que la ciudad puerto no tiene arraigado exageradamente el germen de la politiquería, que sí la tienen otros pueblos de Manabí. Pero quizá el éxito más visible de Manta es haber consolidado su condición de ciudad junto al océano, del cual explota tres factores fundamentales: el ictiológico, el portuario y el turístico. Con esas tres variables a su favor, más un buen manejo de las coyunturas, sin ser precisamente una ciudad política, Manta se ha consolidado. En el caso de Portoviejo, la ciudad no ha aprovechado sus fortalezas. Le dio la espalda al rio, principal referente geográfico y que podría ser su carta estratégica en el futuro. Le ha ido perdiendo interés a su historia, que la señaló en el pasado como una villa de preferente sitial en América. No ha sistematizado su comercio y su oferta de servicios. Y, finalmente, no ha aprovechado su entorno agrícola, permitiendo que un desordenado urbanismo arrase con lo que otrora fue un valle fértil. El asunto no puede ser mirado como un triunfo para uno y una derrota para otro, sin entender que los efectos positivos y/ o negativos de ambos son vinculantes. Si revisamos antecedentes, encontramos que cuando llegaron los españoles a estas tierras se encontraron con un colectivo unido por la laboriosidad y la integración. Hace algunos años asistí a la inauguración de un edificio en la ciudad de Manta. Estaba rodeado de un grupo cuyo tema de conversación era la supuesta pugna de las dos ciudades. Alguien lanzó de pronto un sarcasmo: “Portoviejo es un barrio de Manta.” Un portovejense respondió: “En este momento está tocando un grupo musical de la capital provincial, ustedes dependen de nosotros hasta en la parte artística “ Por supuesto estuvieron mal los dos. Cayeron en aquel juego de palabras hirientes en el que se han metido a participar ciudadanos de ambos bandos, sin analizar que los cantones Portoviejo y Manta dependen el uno del otro por razones geográficas, culturales, naturales, etc. Y que lo que favorece o afecta a uno favorece o afecta al otro y viceversa. Hoy tenemos perfectamente entendido que Portoviejo y Manta, que lideran el desarrollo de Manabí, se necesitan. No se concibe el desarrollo de Manta sin la presencia del agua dulce que la ciudad puerto capta del rio Portoviejo a través de la planta de tratamiento de El Ceibal. Sumando, encontramos que del agua del rio Portoviejo ser benefician 600 mil habitantes de varios cantones. Así mismo, no cabría hablar del progreso de Portoviejo sin la existencia de Manta, que mueve económicamente este sector de la provincia, generando circulantes que irradian a sus vecinos, y que será el puerto natural para exportar la producción agrícola que, con o sin valor agregado, salga de los valles del Portoviejo y del Ríochico, cuando se consolide el plan provincial que ponga a regar hectáreas, recuperar áreas productivas y diversificar la producción. Somos dos ciudades, cada una con fortalezas complementarias. Nos necesitamos hasta para enfrentar amenazas externas, naturales o antrópicas. Y en ese contexto quedan fuera de foco los chistes crueles y las respuestas inoportunas. En el caso específico de Portoviejo, lo que toca es repotenciar sus valores, establecer líneas maestras, replantearse para atacar falencias y aprovechar innegables fortalezas. Somos ciudades dependientes entre sí. Y lo seremos más en el futuro. (*) Periodista de vasta trayectoria y catedrático de la Universidad Particular San Gregorio de Portoviejo |
Lic. Fernando Macías P.


El avance de Manta y el receso de Portoviejo son evidentes, aunque el adelanto del puerto y el retroceso del valle no son atribuibles a unas pocas personas, sino a los conglomerados como tales. Ambos procesos tienen algunas variables.